Tarot Hoy

Escrito por TarotdeHoy 21-02-2014 en horoscopo. Comentarios (0)

La teoría detrás de sistemas como la astrología y el tarot sostiene que el universo es una especie de sistema multi-nivel, multidimensional, y que en cada uno de esos niveles existen patrones que se repiten en los demás niveles. Esto implica que todo lo que sucede en el mundo humano es análogo a otros eventos que aparentemente no tienen una relación evidente o causal con ello. Tales eventos pueden ser, por ejemplo, la configuración de los astros en el cielo, o la aparición de una serie de cartas de tarot en la mesa elegidas al azar. Esto tiene que ver con la afirmación realizada en la antigüedad acerca de que el mundo de los dioses afecta y determina las condiciones del mundo humano. Este principio fundamental era conocido y enseñado desde la antigüedad, por ejemplo, en forma del adagio hermético que dice, “Como es arriba, es abajo.” 
Debes saber que cuando consultas al Tarot,te estan leyendo tu propia vida.. Los símbolos no se resuelven en situaciones, sino que sugieren el significado de las mismas. Por ello recogen lo que hay de más inmediato en la experiencia básica, que es siempre nosotros mismos, nuestras pasiones sordas, nuestros deseos inconscientes, para destilarlo en comprensión, esto es, en conciencia. Es un valiosísimo medio de autoconocimiento que orienta el viaje del que somos, a menudo sin sospecharlo, punto de partida, transcurso y meta. 
 No se trata tanto de la predicción de acontecimientos como la comprensión del destino.  

Las imágenes del Tarot no significan personas, cosas o acontecimientos, sino que proyectan a las personas, cosas y acontecimientos dentro del contexto de la ineludible odisea anímica. Los personajes del Tarot irrumpen en nuestra vida (al igual que lo hacen los personajes de nuestros sueños) para traernos mensajes de gran importancia; pero al hombre moderno, embarcado como está en la cultura de la palabra, le es difícil interpretar el lenguaje no verbal de estas imágenes. 
El viaje a través de las cartas del Tarot, es básicamente un viaje a nuestra propio interior. Cualquier cosa que encontremos en este viaje es, en el fondo, un aspecto de nuestro más profundo yo. Dado que el origen de estas cartas data de un tiempo en que lo misterioso y lo irracional eran más reales que hoy, nos servirán de puente para llevarnos en busca de la sabiduría ancestral que todavía se halla en nuestro más profundo yo. Una sabiduría muy necesaria en la actualidad, tanto para resolver nuestros problemas personales como para   "encontrar respuestas creativas a preguntas universales que nos conciernen a todos. Lo más significativo que puede hacer el Tarot para ayudarnos, es darnos la posibilidad de hacernos entender que la gran mayoría de las veces, no somos aquello que creemos ser. Se trata de superar las ideas que no se corresponden con nosotros mismos para que, así, podamos ser más libres de ataduras y restricciones. "El problema no está en aquello que no se sabe, sino en aquello que se cree se saber, pero se sabe mal". Este arte es, en realidad, una herramienta que siendo bien utilizada, pretende ayudarnos a la reflexión conciente; esa a la que accedemos quizás cuando alguien pronuncia la frase correcta o nos colma de calidez y contención; y podemos sentirnos tan felices como cuando un inventor descubre su objeto más inteligente; porque ha sucedido el milagro, hemos podido darnos cuenta, y cuando hacemos ese insigth, algo cambia maravillosamente en nuestro interior que posteriormente conlleva a modificar nuestro entorno positivamente. Y todo parece ponerse en marcha, tal como si fuera un mecanismo de relojería que necesitaba una vueltita de cuerda para seguir avanzando en el tiempo. 
Los arcanos no sentencian ni juzgan a nadie; ellos nos recuerdan el paisaje interior en el que hemos de movernos porque eso equivale a hacernos concientes de nuestra propia naturaleza humana. Solo se pretende destacar que todo cuanto en la vida es un infortunio, un desasosiego deviene de la falta de claridad para con uno mismo. Superados los espejismos que nos confunden, dejándonos como perdidos en medio del océano, se accede a la posibilidad de vivir una vida concreta y real, en la cual ya no es necesario estar simulando nada a nadie. Un problema nunca esta fuera de nosotros, sino dentro de nosotros. Esa ecuación irresuelta que nos produce fastidio, melancolía, angustia, es siempre un contenido interior. Estamos habituados a llamar problemas a los hechos exteriores a nosotros y crisis cuando reconocemos que el obstáculo reside en nosotros; pero nos olvidamos que los hechos externos son siempre objetivos, aunque nos desencadenen internamente la inseguridad mas fuerte. Es decir, cada crisis nos permite la posibilidad del cambio, porque nos induce a mirarnos y sortear los obstáculos con todo el potencial inmenso del que disponemos. Sabemos más cosas de las que creemos. Nuestra subjetividad, bien ejercida, es fuente de sabiduría y energía vital. Somos un universo aún desconocido. Es por eso que resulta sumamente valiosa la lectura del Tarot, porque nos ayuda a encontrar aquellos sentidos y significados que tienen la virtud de movilizarnos, de incidir efectivamente en nosotros. Solo vemos de las cosas la luz que arrojamos sobre ellas y el Tarot nos proporciona en ese sentido, setenta y ocho luces diferentes. Estas experiencias "iluminadoras" no son cosas pequeñas, quizás se vivan como rápidas, pero nunca como transitorias. Las cartas nunca sentencian nuestro futuro, solo nos indican la dirección que llevan nuestros pasos; luego será el consultante quien deba decidir la modificación o no del rumbo que lleva. Dicho de forma contundente: el Tarot ayuda a la libertad mediante el conocimiento.